DOCUMENTAL

En esencia, la realización de documentales es una forma de opinión y marca tendencias. Su estructura está construida para permitir al cineasta la libertad de manipular y persuadir a sus espectadores. Incluso los directores más puros son víctimas de su posición y la libertad del medio, y terminan siendo lo suficientemente parciales como para imponer sus propias perspectivas en el mundo.

A diferencia del cine narrativo, que cuenta historias que generalmente son pura fabricación de la imaginación de alguien, la realización de documentales se preocupa más por exponer e interpretar hechos reales y eventos históricos. Los temas de los documentales pueden ser la caza ilegal de especies en peligro de extinción, la campaña presidencial de Barack Obama y la caída del régimen nazi.

Aunque el cine documental explora eventos reales, no todos los documentales presentan la verdad absoluta. Los cineastas, como cualquier otro artista, tienen el privilegio y la carga del poder de la manipulación. Como tales, son bendecidos y maldecidos por la posibilidad de doblegar la verdad.

Mientras que algunos directores eligen simplemente transmitir eventos, como Jacques Perrin en Winged Migration, otros prefieren juzgarlos, como Michael Moore en Bowling for Columbine. Otros trabajan para alienar a una audiencia, como Leni Riefenstahl con su Triumph of the Will, una famosa película de propaganda sobre el régimen nazi. A pesar de sus diferentes propósitos, las tres películas anteriores se consideran documentales porque debaten y analizan eventos reales.